
Nunca vi en otro jugador tanta elegancia a la hora de pararla con el pecho y salir hacia la banda. Nunca volveré a ver tanta jerarquía y serenidad a la hora de poner esa asistencia mágica que lo hacia único.
Supo vestir la banda roja en su pecho, allá en la paz, y donde pocos se animaron a ir, él dio cátedra de exquisitofútbol.Futbol Champagne!!, gritaban.
Luego ya en el juego de las estrellas Valldorsala, supo ponerse el equipo al hombro. Lideró a un grupo de futbolistas difíciles, muchas caras jóvenes y sin experiencia, muchas tarjetas rojas, llegando incluso a agredirfísicamente a árbitros. Y así el equipo en ocasiones terminaba diezmado. Sefiltro que se concidero la suspension del equipo por parte de los organizadores.
A pesar de todo obtuvieron un discreto sexto puesto (si no me equivoco) en una liga muy competitiva de ocho equpos.
Luego a pesar del pedido de sus compañeros por que siguiera, renuncio al pepino mecánico dejando paso a nuevas generaciones de brillantes futbolistas.
Gracias Leo magico Dubuch por desplegar tu juego cosmico.
(ahora nos va a encontrar en google!!!bienvenido Leo)