viernes, 7 de mayo de 2010

libertad, libertad, libertad


La música lo condiciona todo. Un combinado de finas hierbas. Un pasto rosarino malísimo que me dejó un tronqui + unas hierbas de la generosidad incansable de mi hermano + y una pequeña porción de un excelentísimo cogollo autóctono. Para otro día voy a dejar el cuento de como este racimo de oro llegó a mis manos. Qué exquisito elixir sale de mi cajita mágica. Cuesta despegarlo del fino celofán que lo rodea. Lo guardo en la caja fuerte. Para precalentar un par de suspiros en la cocina y un disquito de guitarras melódicas y la frescura de los años 70. Anthony Phillips con sus Private Parts & Pieces. Solo para escuchar como se rasguean las cuerdas. Temprano. La hija del mar todavía está intacta. Con los ojos como candelas. Como menú unos ravioles a los 4 quesos y la tele. Siempre la tele. Es como que cuando nos hundimos nos dirigimos hacia la luz. Y Petinatto es el mejor. Totalmente churreado te hace el programa. Y Francela terminó auspiciando un afamado supermercado francés, el éxito del Oscar. Todos los avisos ahora dicen mundial de fútbol. Es increíble como una pasta antiemorroidal termina con una imágen de fútbol. Y Caseros vende electrodomésticos vestido con una remera muy ajustada argenta. Buscamos metáforas como Easy y mientras te muestran a un albañil haciendo una pared te siguen con otra de Messi y Tevez haciendo una pared con la selección. Llega Perugia y gana la caja boba. Una noche sin música y no cayó ni una puta idea. Mientras tanto Grecia se hunde y acá los noticieros muestran el nuevo juego de la play, el FIFA 2010 Copa del Mundo. O mejor, una nota sobre si una rateada (chupina, más dentro) nacional convocada por Facebook está bien o mal. Son las noticias que yo veía en Barcelona cuando apenas llegué. Y me preguntaba: ¿no hay noticias más importantes?. ¿Tan bien estamos? ¿Se dio vuelta la tortilla? Ni tanto ni tan poco.

1 comentario:

Anónimo dijo...

rateada, si. Nunca el colegio, siempre la vida.
como me van los novillos, colega!
julio